¿MIEL O AZÚCAR?



Durante un largo tiempo ya ha surgido una gran controversia con respecto a la miel y el azúcar, sabemos que el azúcar es mala para nuestra salud y que la miel es considerada como mejor opción pero ¿Realmente sabes cual es mejor?

Si bien los nutricionistas indican que siempre es mejor disfrutar de un té sin ningún endulzante, es más que habitual que las personas prefieran agregarles algo de “sabor dulce”. Es entonces cuando queremos saber qué opción es la más indicada.

Si nos referimos a la miel (siempre y cuando sea orgánica) tenemos que decir que no solo endulza más que los azúcares refinados sino que también es más sana.

Aporta, por ejemplo, antioxidantes, vitaminas y minerales. Todo este conjunto de nutrientes nos ayudan a evitar los refriados, el dolor de garganta y la gripe.

No hay que dejar de lado tampoco que el azúcar refinado aporta calorías vacías. Esto significa que no tiene ningún nutriente, no aporta vitaminas ni minerales. esto se debe a que el azúcar refinada pasa por varios procesos químicos en los cuales se le extraen por completo todos los minerales y vitaminas que podría aportar al ser extraída de la caña.

La miel, al ser producida a partir del néctar de las flores, nos regala una buena cantidad de agua y propiedades nutricionales.

Si hablamos del aporte calórico, ambos endulzantes están al mismo nivel. Por lo tanto, una cucharada de miel tiene las mismas calorías que una de azúcar (aproximadamente 4 calorías por gramo).

Sin embargo, Muchos creen que la miel engorda menos que el azúcar y ese es el primero de los mitos que giran en torno al productos de las abejas. A su vez, se suele decir que es una fuente más rápida de energía y eso también es falso.

Si analizamos una cucharada de azúcar y una de miel la primera tendrá 64 calorías y la segunda 46 (además de agua); sin embargo, ambos engordan por igual.¿Por qué? Pues porque para obtener el mismo resultado “dulce” precisarás una cucharada de azúcar y una y media de miel.Por lo tanto, estarás agregando al cuerpo la misma proporción de calorías.

En realidad, todo depende de la elección de cada uno.

Si bien podemos decantarnos por la miel por una cuestión de naturalidad, también tenemos la posibilidad de escoger la segunda, ya que necesitaremos menos cantidad para endulzar un té, un café o un flan.

Lo cierto es que muchos de los alimentos que compramos en el mercado contienen azúcares o edulcorantes “vacíos”, por lo que una buena idea sería usar miel en aquello que sí podemos elegir endulzar (como por ejemplo una infusión o un pastel casero).

Ya lo sabes ahora, ¡decide bien y cuida tu salud!


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